Hace tiempo no pasaba por un período de ansiedad. Siendo consciente de esto, opté por respirar, buscar actividad física y dejar que suceda el impasse. Siento que pude controlarlo a tiempo y solo.
En otras ocasiones daba por comer mucho y por tomar decisiones apresuradas, las cuales se transformaban en más y más pensamientos sobre las cosas. Esta vez fui yo contra mí. No sucedió nada de eso. Me siento más grande.
Estos cuadros de estrés, depresión y, en algunos casos, crisis de pánico, son diferentes en ti y en mí. Todas las personas tienen diversas herramientas para dar la batalla. Hay que respetar a los demás; cada uno tiene su tiempo y su manera. Todos podemos tener una lucha psicoafectiva que se puede estar manifestando. Empatía primero.
Estar bien puede costar mucho. No tengan vergüenza en pedir ayuda profesional; demás está decir que puede ser escasa o inalcanzable. El estar en comunidad te muestra que siempre se puede. Siempre hay alguien que podrá estar contigo, no temas.
Fuerza, que la vida es bella.